Las cookies son breves informaciones que se envían y almacenan en el disco duro del ordenador del usuario a través de su navegador cuando éste se conecta a una web. Las cookies se pueden utilizar para recaudar y almacenar datos del usuario mientras está conectado para facilitarle los servicios solicitados y que en ocasiones no se suelen conservar. Las cookies pueden ser propias o de terceros.

Existen varios tipos de cookies:

  • Cookies técnicas que facilitan la navegación del usuario y la utilización de las diferentes opciones o servicios que ofrece la web como identificar la sesión, permitir el acceso a determinadas áreas, facilitar pedidos, compras, cumplimentación de formularios, inscripciones, seguridad, facilitar funcionalidades (vídeos, redes sociales, etc.).
  • Cookies de personalización que permiten al usuario acceder a los servicios según sus preferencias (idioma, navegador, configuración, etc.).
  • Cookies de análisis que permiten el análisis anónimo del comportamiento de los usuarios de la web y que permiten medir la actividad del usuario y elaborar perfiles de navegación con el objetivo de mejorar los sitios web.

Por ello, al acceder a nuestra web, en cumplimiento del artículo 22 de la Ley 34/2002 de Servicios de la Sociedad de la Información, en tratar cookies de análisis, le hemos solicitado su consentimiento para su uso. Todo ello para mejorar nuestros servicios. Utilizamos Google Analytics para recopilar información estadística anónima, como por ejemplo el número de visitantes a nuestra web. Las cookies añadidas por Google Analytics se rigen por las políticas de privacidad de Google Analytics. Si usted lo desea puede desactivar las cookies de Google Analytics.

De todos modos, le informamos que puede activar o desactivar estas cookies siguiendo las instrucciones de su navegador de Internet.

Un poco de historia. Gnowee
Como muchos de vosotros ya sabéis, la mascota de la asociación se llama Gnowee, pero ¿Por qué le pusimos este nombre? ¿Quién fue Gnowee?
El término fotografía viene de dos palabras griegas phos/ photós, que significa luz, y grafía, escritura; como su propio nombre indica, sería una actividad imposible sin la intervención de la luz. Por este motivo, cuando tuvimos que decidir qué nombre podríamos poner a la asociación surgieron muchos relacionados con ella.
Finalmente nos decantamos por LUX, entre otros motivos, por ser el más sencillo y transparente en cuanto a su significado; pero una historia tan bonita como la de nuestra protagonista no podía quedar en el olvido y decidimos hacerle nuestro pequeño  homenaje.
 
Gnowee. Diosa de la luz
En el amanecer de los tiempos, dominaba la oscuridad en la Tierra hasta que vino Gnowee, diosa solar de los aborígenes australianos. Ella trajo consigo a sus familiares y amigos, pero también trajo el fuego para que les diera luz y calor.
Un día Gnowee se aventuró a recolectar ñames con su hijo al bosque; mientras lo hacía, fue separándose de él, hasta que le perdió de vista.
Le buscó por todas partes, pero no era capaz de ver a lo lejos a través de la densa penumbra. Por ello encendió una enorme antorcha para iluminarse y siguió buscando desesperadamente; no importaba cuán alto la sostuviera, la llama sólo iluminaba una pequeña zona cercana. Finalmente, con la esperanza de emitir más luz y tener visibilidad más allá, escaló hacia el cielo, con la antorcha alzada hacia lo más alto, pudo ver colinas, ríos y campos en todas las direcciones en las que miraba, pero no fue capaz de encontrar a su propio hijo.
 Cuenta la historia que aún no le ha encontrado, sin embargo, no ha perdido la esperanza. Cada día, antorcha en mano, escala al cielo iluminándolo todo, viaja desde un horizonte a otro y no para de buscar hasta que cae agotada, momento en que el día se pone y llega la oscuridad.
 
Bibliografía: Hathaway, Nancy. The Friendly Guide to Mythology, p. 83. Viking Press, New York